Las cábalas y el nerviosismo marcaron la previa y el desarrollo del partido para muchos hinchas, como se vio en "Mesa chica".
Familias enteras se reunieron para seguir el encuentro, cada uno con sus rituales y tradiciones para atraer la suerte. La emoción a flor de piel y la esperanza de la victoria se combinaron en un ambiente de pura pasión futbolera.
"Me pongo tan nerviosa que él me llama cuando termina y me dice tranquila", confesó una hincha, mostrando la intensidad con la que se vive el fútbol en Argentina.