Se comenta cómo se viven los partidos de la selección en los hogares, con distintas cábalas y formas de ver el encuentro.
Se relata la experiencia de un amigo que, con la notificación del reloj, lloró de antemano al enterarse del segundo gol de Argentina, evidenciando la ansiedad y la emoción que genera el "delay" en la transmisión.
Se menciona la elección de ver el partido en solitario o en grupo, y cómo cada uno elige su canal y su forma de vivir la previa y el desarrollo del encuentro.