Hugo se acerca a Banco de Joyas para elegir un anillo de compromiso para su novia, siguiendo indicaciones previas de Lucía, una empleada del local. Hugo había consultado previamente por WhatsApp y Lucía le había preseleccionado dos anillos.
Florencia, otra empleada, le muestra a Hugo los anillos y le asesora sobre cuál sería el más adecuado para acompañar la alianza de casamiento. Hugo, quien ya es cliente del local (había comprado a sus hijos), se decide por un anillo de oro de 18 kilates con brillantes.
Hugo abona la compra con tarjeta de crédito y se retira conforme, prometiendo seguir las redes sociales del local y volver para comprar las alianzas.