Javier se dedica a crear bonsais a partir de árboles autóctonos argentinos, aplicando técnicas japonesas. Menciona un ejemplar de "diamante", una variedad de madera dura recolectada en Catamarca, que requiere un cuidado especial.
Destaca que estos árboles, al haber vivido en la montaña expuestos a inclemencias climáticas, desarrollan un carácter único imposible de imitar. El proceso implica trabajar la madera muerta del tronco para lograr la forma deseada, a diferencia de simplemente tomar una rama.