La Base Esperanza en la Antártida alberga a 58 personas, incluyendo 8 familias, lo que la convierte en la única base antártica con personal civil. Cuenta con una escuela donde estudian 5 niños de primaria y 4 de secundaria, estos últimos a través de una plataforma a distancia.
La campaña en la base dura un año y el personal es relevado en diciembre. La llegada de las familias se realizó en febrero, marcando la particularidad de esta base en el continente blanco.