La Base Esperanza en la Antártida alberga a 58 personas, incluyendo 8 familias, lo que la convierte en la única base antártica del mundo con residentes permanentes. La base cuenta con familias militares y una familia de docentes que brindan educación presencial a nivel inicial y primario.
Los niños de nivel secundario continúan sus estudios a distancia a través de una plataforma del ejército. La vida en la base se asemeja a la de una pequeña ciudad, donde la comunidad comparte experiencias y celebra eventos importantes como la reciente victoria de la selección argentina.