Se reflexiona sobre el rol de Argentina como "campeón del mundo" en distintos aspectos, incluyendo la educación y la economía, aunque se admite una pérdida de ese estatus en algunas áreas.
El "aspiracional del argentino" se vincula con ser campeón del mundo, un sentimiento que se reaviva con los logros deportivos. Se menciona la dificultad de ser "dueños" del éxito por más tiempo, como ocurrió en Qatar.