Se reflexiona sobre los ataques que recibe Argentina desde otros países, atribuyéndolos a un supuesto ego inflado y a la arrogancia de ser "campeones del mundo". Se plantea la necesidad de unidad frente a estas críticas externas.
Se menciona a Fava como una figura que genera discordia y se le atribuye la creación de "enemigos internacionales". La conversación sugiere que la actitud de algunos argentinos podría estar generando rechazo en otros países, y se busca un enfoque más conciliador.