Se compara el partido de Argentina contra Inglaterra con el de España y Francia, sugiriendo que el desempeño de un equipo puede influir en la percepción del otro. Argentina realizó un partido extraordinario en la media hora final, limitando a Inglaterra.
Se enfatiza que la victoria argentina no se debió solo al corazón, sino también al fútbol y a los cambios positivos de Scaloni. La actuación del equipo argentino fue tan sólida que redujo a Inglaterra a una defensa pasiva.