El director técnico de la selección argentina, Lionel Scaloni, enfatizó que el próximo partido contra Inglaterra es solo un encuentro de fútbol y pidió no buscarle otros significados. Su mensaje busca quitar presión a los jugadores y centrar la atención en el aspecto deportivo.
A pesar de la insistencia de Scaloni, en el debate se plantea que el partido contra Inglaterra trasciende lo deportivo debido al componente histórico y cultural asociado a las Malvinas. Se argumenta que la pasión y la "sed de revancha" de los argentinos no pueden disociarse completamente del encuentro, aunque se reconoce que no debe trasladarse a una exigencia de victoria a toda costa.
Se mencionan posibles rivalidades futuras, como una hipotética final contra España o Francia, destacando el deseo de enfrentar a Kylian Mbappé y lo que representa su selección, considerada por algunos como una "selección neocolonial".