Desde Nueva York, el periodista Mauricio describe la intensa bruma que afecta la ciudad, impidiendo la visión del sol y generando un olor a quemado similar al de campos incendiados. Las autoridades han recomendado a la población no salir a correr debido al humo tóxico.
El clima en la ciudad ha experimentado cambios drásticos en los últimos 10 años, con inviernos extremadamente fríos y veranos insoportables. La recomendación es permanecer en interiores si no se cuenta con aire acondicionado.