La calidad del aire en Nueva York, afectada por incendios en Canadá, pone en riesgo la realización de la final deportiva. El alcalde ha declarado imposible la práctica deportiva y se están repartiendo barbijos.
Se evalúa la postergación del evento una semana, lo que generaría complicaciones logísticas significativas. El aeropuerto JFK se encuentra cerrado.
Existe la especulación de que la decisión del alcalde, opositor a Donald Trump, podría tener motivaciones políticas, a pesar de la relación entre Trump e Infantino.