Uganda enfrenta una situación dramática debido a la sequía prolongada, la falta de agua y la escasez de alimentos, llevando a las familias al borde de la hambruna. Las malas cosechas y la incapacidad del suelo para producir están generando escenas desoladoras.
Las autoridades locales distribuyen alimentos de emergencia en la región de Caramoya, una de las más pobres y propensas a la sequía. Se estima que 473.000 personas en el país están en riesgo de inseguridad alimentaria.