El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elogió al primer ministro de Irak, Ali al-Saidi, durante su visita a la Casa Blanca, calificándolo como un "gran líder" y prediciendo que su influencia se extenderá por todo Oriente Medio.
Trump destacó la "química estupenda" entre ambos y bromeó sobre la juventud y atractivo del líder iraquí, mostrando optimismo sobre la futura relación bilateral y la estabilidad regional.