La audiencia número 27 por la muerte de Diego Maradona estuvo marcada por una fuerte tensión entre los abogados Fernando Burlando y Francisco Oneto.
La discusión se originó a raíz de la declaración de un testigo que no respondía plenamente a las preguntas de los fiscales, lo que llevó a Burlando a interpelarlo sobre la veracidad de su testimonio. Oneto reaccionó acusando a Burlando de amenazar a su testigo.
El incidente escaló, provocando un cuarto intermedio y un encuentro cara a cara entre los abogados. El juicio se interrumpió brevemente pero se reanudó posteriormente.
Leopoldo Luque, uno de los imputados, reiteró su defensa argumentando la autonomía del paciente y su rol como neurocirujano y humano, negando haber tomado decisiones médicas sobre la internación domiciliaria.