El juicio por la muerte de Diego Maradona se vio envuelto en un escándalo vergonzoso. Fernando Burlando, abogado de Dalma y Gianinna Maradona, solicitó que se advirtiera a un testigo sobre las consecuencias penales de falso testimonio, lo que fue interpretado por el defensor de Leopoldo Luque como una presión indebida.
La discusión escaló a un plano personal, llevando a los jueces a decretar un cuarto intermedio. Sin embargo, el enfrentamiento continuó en los pasillos de los tribunales, con insultos y desafíos que requirieron la intervención policial para evitar una confrontación física. Tras la reanudación, el tribunal retó a los abogados.