El nuevo presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos compareció ante la Cámara de Representantes, declarando su independencia en la gestión, a pesar de las especulaciones sobre ser un elegido de Trump.
La principal tarea del presidente de la FED es controlar la inflación y el empleo, utilizando como herramientas la tasa de interés. Existe presión sobre él respecto a su independencia, especialmente en el contexto de la situación bélica que afecta al precio del petróleo y a la economía estadounidense.
Recientemente, se observó una deflación, es decir, una disminución en el crecimiento de los precios, influenciada en parte por la baja significativa del precio del petróleo.