Se debate si se puede mentir a un paciente sobre quién lo opera, en el caso de Maradona, donde se habría ocultado que Luque no era el cirujano principal.
Se plantea la controversia entre la voluntad del paciente y la responsabilidad médica de asegurar una intervención adecuada, especialmente con el consentimiento informado.
La familia de Maradona estaba al tanto de la situación y se consensuó la estrategia para asegurar una operación con especialistas idóneos.