El expresidente español Mariano Rajoy generó polémica al afirmar que la selección francesa de fútbol juega sin franceses, en referencia a los orígenes inmigrantes de muchos de sus jugadores. La declaración, realizada en una columna sobre el Mundial, fue tachada de racista y xenófoba.
Legisladores franceses condenaron los comentarios de Rajoy y exigieron el cese de ataques contra los jugadores. El incidente se suma a otros casos de xenofobia en el deporte, como los insultos racistas sufridos por Kylian Mbappé.
De los 26 jugadores convocados por Deschamps, solo tres nacieron fuera de Francia, y varios tienen ascendencia de antiguas colonias francesas. La polémica pone de manifiesto la sensibilidad en torno a la identidad nacional y la diversidad en el deporte.