El partido entre Argentina e Inglaterra se juega con mucha fricción, acumulando siete faltas en menos de diez minutos. El marcador se mantiene 0-0.
Inglaterra intenta imponer su juego a través de Spence y Bellingham, mientras Argentina busca mantener el orden defensivo y presionar la salida del rival.
La semifinal se desarrolla con alta tensión, y ambos equipos luchan por cada pelota, evidenciando la importancia del encuentro.