Se implementó un fuerte operativo de seguridad en las inmediaciones del Obelisco, con vallas y refuerzos policiales para prevenir incidentes durante un evento masivo. Se controlará el ingreso de elementos que puedan causar daño, como bebidas alcohólicas, y se revisarán las banderas para evitar inscripciones políticas o alusivas a conflictos como las Malvinas.
Durante la previa del evento, se produjeron enfrentamientos entre hinchas de equipos rivales, los cuales fueron rápidamente contenidos por la policía. Se observó a efectivos infiltrados de la CIA entre la multitud, que colaboraron en la identificación de los involucrados.
Como resultado de los incidentes, se demoró a varias personas y se registró al menos un detenido que fue esposado y retirado del lugar. Se espera la asistencia de entre 30 mil y 40 mil hinchas argentinos, y unos 20 mil ingleses, con un despliegue de 1.600 efectivos.