Se implementará un operativo de seguridad de gran envergadura para el partido entre Argentina e Inglaterra, con un despliegue de 1200 policías de Atlanta y Virginia, además de 600 efectivos de seguridad privada.
Hasta el momento, 12 personas han sidoatorias, lo que les impedirá el ingreso al estadio. Se utilizará reconocimiento facial avanzado para controlar el acceso. La medida se compara con la seguridad de un superclásico argentino y busca prevenir cualquier tipo de disturbio.