La Organización de las Naciones Unidas (ONU) advierte que la escalada de hostilidades militares representa un retroceso para la seguridad de la población civil y destruye los esfuerzos de paz en Medio Oriente.
El organismo transmitió su profunda preocupación y exigió a ambas potencias el respeto estricto del derecho internacional humanitario. La ONU también repudió los ataques contra embarcaciones comerciales en el Estrecho de Hormuz, que provocaron muertes y heridos.
La Organización Marítima Internacional exigió el cese inmediato del fuego y ratificó la garantía de libre navegación por la región.