Se aborda el presunto "odio" de los mexicanos hacia los argentinos en las redes sociales, suscitando interrogantes sobre el origen y la veracidad de este sentimiento. Se contrasta la percepción en línea con la realidad del fútbol.
Se diferencia entre el odio expresado en redes sociales y la pasión del fútbol, sugiriendo que la rivalidad deportiva no necesariamente se traduce en animosidad personal o colectiva. Se busca aclarar si esta percepción de odio es generalizada o limitada a ciertos ámbitos virtuales.