El programa analiza el racismo en el deporte a raíz de declaraciones sobre la selección francesa. Se menciona que la queja se basa en que los jugadores son africanos y, por lo tanto, no son considerados franceses.
Se señala que este debate refleja un clima general en el mundo respecto a la convivencia y el pluralismo. Las redes sociales juegan un rol fundamental en la difusión de estos mensajes, incluso influyendo en la política.
Se advierte sobre el peligro de mensajes como la idea de que la FIFA favorecía los arbitrajes a Argentina, lo cual no es cierto objetivamente. Existe un sentimiento anti-argentino difícil de explicar que ha crecido en los últimos días.