Emma Herrera regresa al Obelisco, donde la gente continúa esperando el partido de la Selección Argentina. Se observa una mezcla de tensión y expectativa entre los presentes, quienes aprovechan la pausa de hidratación para comentar el encuentro.
A pesar de la calma momentánea, se anticipa un cambio en la atmósfera cuando el partido se reanude, con la esperanza de que sea un momento de celebración y triunfo.