Se destaca la tranquilidad con la que Scaloni manejó la derrota inicial contra Arabia Saudita en el Mundial anterior. Su mensaje a los jugadores, "muchachos tranquilos, que estamos bien", transmitió calma y confianza a pesar del resultado adverso.
Esta actitud, junto con su habilidad para realizar cambios estratégicos y armar el equipo, permitió a Argentina recuperarse y eventualmente ganar el campeonato. Se resalta su liderazgo sin "chapa" ni "espaldas", basado en la convicción y la estrategia.