Se reportaron incidentes entre barras bravas de Huracán y San Lorenzo durante un banderazo en Atlanta, previo a un partido de la selección argentina.
Los enfrentamientos, que comenzaron con insultos y escalaron a trompadas, requirieron la intervención policial. Uno de los barras de Huracán fue detenido y podría ser deportado. Las autoridades de Estados Unidos habían recibido previamente una lista de 33.000 barras argentinos que tenían prohibido el ingreso, pero otros sin restricciones también habrían provocado los disturbios.