El estadio mundialista es descripto como una nave espacial con una arquitectura impresionante y un costo de construcción de 1.600 millones de dólares. Fue diseñado específicamente para el fútbol, a diferencia de otros estadios que se adaptan de otros deportes.
Varios argentinos han jugado en este estadio, incluyendo a Tata Martino, Santiago Sosa y Almaga. La FIFA lo considera el mejor estadio del mundial y ha sido sede de partidos de la MLS y encuentros amistosos internacionales.