Un joven argentino llamado Matías, oriundo de 9 de Julio, se dirige a Atlanta sin entrada pero con la esperanza de conseguir una a precios más bajos en la reventa, ya que actualmente las más baratas rondan los 3.000 dólares.
Comenta que las entradas están carísimas, pero cree que los precios podrían bajar. Menciona que la entrada que compró para ver el partido contra Suiza le costó 2.000 dólares, cuando originalmente estaban a 800.