La imagen de los hinchas argentinos desplegando la bandera de las Malvinas recorrió el mundo, a pesar de las restricciones iniciales sobre consignas políticas en los estadios. La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, había comunicado la prohibición de este tipo de manifestaciones.
El jugador Chelsea fue uno de los protagonistas al extender la bandera, un acto que reafirmó la consigna "Las Malvinas son argentinas". Este gesto, cargado de significado, demostró la unidad en torno a esta causa, sin importar las diferencias políticas.