Las puertas del estadio se abrieron a las 13, permitiendo el ingreso de los primeros hinchas argentinos y neutrales para el partido contra Inglaterra. A pesar de faltar aún dos horas y media para el inicio, la asistencia ya era considerable, generando un clima de expectación.
Un hincha inglés consultado predijo un resultado de 3-1 a favor de su selección, mostrando confianza. Los argentinos presentes, por su parte, expresaron su optimismo y deseo de victoria, algunos con cábalas como el uso de collares con la copa.
Se observó una mezcla de hinchas argentinos e ingleses en el ingreso, a diferencia de partidos anteriores donde predominaban los argentinos. La seguridad en el lugar era alta y, afortunadamente, no se reportaron incidentes.