Se detalla la convivencia y el cruce constante entre hinchas argentinos e ingleses en Atlanta, previo al partido de semifinales. A pesar de las medidas de seguridad y la organización para el ingreso a los estadios, se considera casi imposible evitar la mezcla de aficiones debido a la naturaleza del evento y la disposición de la ciudad. Se observa una presencia notable de aficionados ingleses, quienes se muestran confiados pero mesurados.
La seguridad es un tema primordial, con un gran despliegue de efectivos policiales, montada, a caballo y militares para prevenir desmanes. La venta de alcohol en los estadios y bares genera preocupación como posible factor de alteración del orden entre los simpatizantes. Se destaca que, a diferencia de otros partidos, se implementarán ingresos diferenciados para las hinchadas, aunque se duda de su efectividad para evitar el contacto entre ambas parcialidades.