En Miami, los argentinos presentes viven una "tensa calma" ante la expectativa del partido del miércoles. La ciudad está llena de compatriotas que están haciendo todo lo posible por asistir, incluso vendiendo pertenencias.
Los precios de las entradas para el Mundial son especulativos y muy elevados, lo que dificulta el acceso para muchos. A pesar de las dificultades, hay una gran expectativa y resiliencia por parte de los argentinos para poder presenciar los partidos, con la esperanza de llegar a la final.