Una familia argentina, que viajó al Mundial, compartió su experiencia y la decisión de regresar a Argentina el viernes, a pesar de la tentación de quedarse para la final. Bromearon sobre la posibilidad de "vender hasta a la abuela" para poder extender su estadía, reflejando el alto costo del evento.
A pesar de la euforia y el deseo de presenciar todos los partidos, la realidad económica los obliga a volver. La experiencia del Mundial ha sido descrita como inolvidable, superando todas las expectativas y generando recuerdos imborrables.