Los festejos por la victoria de la selección argentina continúan sin pausa. Los hinchas expresan su amor y admiración por los jugadores, con gritos de "¡Te amo, cuti!" resonando entre la multitud.
La emoción es palpable, con personas llorando de alegría y abrazándose. La energía es contagiosa, y la preocupación por el estado físico de los jugadores se mezcla con la euforia del momento.