La celebración de la hinchada argentina en Atlanta tras la victoria en la semifinal fue el foco de la cobertura. La temperatura en la ciudad era de 33 grados, pero el calor lo ponía la hinchada, que vibraba en un banderazo.
Los hinchas expresaron su alegría y orgullo por estar cerca de casa, a pesar del desarraigo. Walter Fernandez, un argentino de Tucumán que vive hace 25 años en Atlanta, destacó la importancia de estos momentos para sentirse más cerca del país. Agradeció a los jugadores y a Scaloni, afirmando que "la pasión se convirtió en gloria".
La euforia era palpable, con la gente cantando y celebrando la cercanía de una nueva final. Se mencionó la importancia de la victoria contra los ingleses, considerándola una "final particular" y un "ganar o morir".