Tras la derrota en el mundial, hinchas franceses protagonizaron actos de vandalismo en protesta. Se reportaron incendios de contenedores de basura y vehículos, algunos de los cuales fueron consumidos por las llamas. Bicicletas también resultaron afectadas.
Los bomberos y la policía intervinieron para controlar la situación y sofocar los incendios. Los disturbios causaron daños materiales significativos y generaron momentos de pánico entre los presentes.