Se critica la apropiación del kirchnerismo de la bandera del feminismo, señalando que si bien es un movimiento noble y anterior a ese gobierno, fue utilizado políticamente para generar divisiones y acusaciones de "facho" a quienes no adherían.
Se recuerda que los derechos humanos tampoco fueron creados por el kirchnerismo y se enfatiza la importancia de reivindicar estas luchas previas, recordando a las miles de mujeres que murieron sin el apoyo de los movimientos feministas.
Se denuncia que organizaciones vinculadas al peronismo y kirchnerismo se vieron afectadas por denuncias de mujeres contra sus líderes, evidenciando una partidización de causas que deberían ser universales.