El programa denuncia la prohibición de la bandera de las Islas Malvinas por parte del gobierno argentino en el marco del Mundial. Se califica la medida como una "locura" y se cuestiona cómo se permitirá que esta bandera, que representa la soberanía nacional, sea exhibida en el estadio.
Se presenta a Fabio Santana, un veterano de guerra, dueño de una de estas banderas, quien asegura que, a pesar de las intenciones del gobierno, la bandera flameará en el estadio. Se critica duramente a los "vendepatrias" del gobierno por acordar con la FIFA y la policía la prohibición de "simbología política" en el ingreso al estadio.