Los festejos en las calles de Belgrano tras la victoria de Argentina se vivieron con gran entusiasmo y algarabía. Los vecinos salieron a los balcones y a la calle para celebrar al unísono, equipados con trompetas y un espíritu festivo.
La emoción colectiva se manifestó en cánticos y celebraciones compartidas, creando un ambiente de unidad y alegría. La experiencia de escuchar los gritos de los vecinos y festejar juntos fue destacada como un momento especial.