La celebración argentina tras la victoria se extendió por todo el país, con miles de personas reunidas en el Obelisco y diversos barrios porteños. La imagen de esta "comunidad organizada" fue destacada como un reflejo del espíritu de la "escaloneta".
Se criticó la supuesta intención de "vallar el Obelisco" y se contrastó la celebración popular con la visión de los "cipayos", a quienes se acusó de no entender este espíritu de unidad.
Las repercusiones internacionales también se hicieron presentes, con diarios británicos reflejando la derrota y la "arrogancia argentina". Se mencionó la portada de The Sun con el titular "Arrogancia Argentina" y la de The Guardian, que hablaba de "corazón roto" tras la eliminación de los Leones.