Nuevos audios y testimonios complican la situación de los médicos de Diego Maradona, sugiriendo un plan de encubrimiento desde marzo de 2020 para ocultar responsabilidades en caso de su muerte.
Se afirma que los médicos, incluyendo a Luque y Cosachov, adulteraban las historias clínicas y se preocupaban más por protegerse ante posibles allanamientos policiales que por curar a Maradona. El fiscal busca demostrar que estas acciones no se tomaron por el bienestar del paciente, sino para cubrirse.
El testimonio de Weiman, psiquiatra, revela que a Cosachov se le preguntó cómo cubrirse legalmente, lo que refuerza la idea de que no se estaba actuando con transparencia en la historia clínica.
La cronología de los hechos, desde el inicio de la pandemia en marzo de 2020, el aislamiento de Maradona, el retiro de sus bienes cinco meses después, y su posterior muerte un mes y medio más tarde, se presenta como un patrón que apunta a la negligencia y posible intencionalidad.