El cronista se encuentra en Atlanta, Estados Unidos, transmitiendo en vivo la previa de un importante partido. Describe la espectacularidad del estadio, comparándolo con el de Dallas y destacando su amplitud, capacidad y comodidades como el techo y el aire acondicionado.
Se observa un ambiente festivo con presencia de argentinos e ingleses, generando una emoción tremenda. A diferencia de lo esperado, no hay un gran despliegue policial en los alrededores del estadio, y la vida transcurre con normalidad hasta el momento.