Menos de 16 horas antes del partido contra Inglaterra, la Argentina vive un clima de máxima expectativa. En Atlanta, miles de personas se congregaron en un banderazo para alentar a la selección, a pesar de la lluvia y el fervor.
La pasión se desborda en las calles, con cánticos y banderas, demostrando el profundo sentimiento que une al país en torno a su equipo. La emoción es palpable, con la esperanza de avanzar a la final del mundial.