La Selección Argentina se clasificó a una nueva final del mundo tras vencer a Inglaterra en un partido emocionante. Los goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez, en el segundo tiempo, sellaron la victoria y desataron la euforia en el Obelisco y en todo el país.
Los hinchas argentinos celebraron la hazaña en las calles, a pesar de la hora. La multitud se congregó en el Obelisco para festejar la clasificación, con familias y jóvenes unidos en la alegría. El espíritu de celebración se extendió por todo Buenos Aires y otras ciudades del mundo.
El equipo de Scaloni demostró una vez más su mística y capacidad para dar vuelta partidos, incluso cuando se encuentra en desventaja. La confianza en el equipo y la garra de los jugadores fueron claves para superar a un duro rival como Inglaterra.
En el posteo de Messi, el capitán expresó su gratitud a quienes confiaron en el grupo y reafirmó el mensaje de unidad. La Scaloneta buscará ahora el título del mundo, inspirada por la pasión y el apoyo de todo un país.