Un devastador ataque de Estados Unidos contra una base militar en Vampur, Irán, dejó un saldo trágico de 30 civiles muertos y siete militares fallecidos. Según informes preliminares, la ofensiva, lanzada en la madrugada, incluyó trece misiles dirigidos a dormitorios e instalaciones de alojamiento, así como a la residencia de invitados y puestos de vigilancia.
El ejército iraní calificó el ataque como una acción deliberada para causar el mayor número de bajas posible y aseguró que la "venganza por este crimen es segura e inminente". Las imágenes de la base destruida muestran la magnitud de la devastación, evidenciando la brutalidad del conflicto que se intensifica entre ambas naciones.