Se analiza la agresión de un jugador inglés al argentino "Colo" Barco tras el partido. Las imágenes muestran que, si bien la agresión no fue directa a la cara, sí hubo un golpe en la cabeza después de que Barco saludara a sus compañeros.
Se cuestiona la justificación de la agresión y se sugiere que la FIFA podría actuar de oficio, aplicando una sanción. La acción del jugador inglés, Bellingham, es criticada por su comportamiento antideportivo.