La concentración de gente en el Obelisco y sus alrededores se extendió por 22 cuadras, mientras que en la Avenida Santa Fe alcanzó las 34 cuadras. Ambas arterias se volvieron intransitables, demostrando la magnitud de la celebración argentina.
La 9 de Julio también se sumó a la lista de avenidas colapsadas, con miles de personas caminando por el asfalto, creando una marea humana que reflejaba la euforia del país.