El gobierno bolivariano de Venezuela anunció el reparto de las primeras 200 viviendas para realojar a damnificados por los terremotos. Sin embargo, existen reticencias de algunos gobiernos latinoamericanos sobre cómo se canalizarán estas ayudas para evitar su instrumentalización política.
Las cifras oficiales reportan más de 4.500 muertos y 17.000 heridos, mientras que la cantidad de desaparecidos es un misterio para las autoridades. La ONU estima unos 50.000 desaparecidos.